Junio / 2008 - Boletín No. 6     


DOS TLC EN DOS SEMANAS, ¡TODO UN RÉCORD!
Luis Guillermo Plata Páez
Ministro de Comercio, Industria y Turismo


Luis Guillermo Plata
Ministro de Comercio, Industria y Turismo
La primera quincena de junio de 2008 será grabada en la historia de las negociaciones comerciales internacionales de Colombia como una de las más exitosas: En tan sólo dos semanas Colombia terminó la negociación de dos importantes tratados comerciales: el primero con Canadá y el segundo con los países de la Asociación Europea de Libre Comercio, AELC o EFTA, por sus siglas en inglés.

Estas dos fueron negociaciones modelo; la primera reviste gran importancia por cuanto Colombia logró acceso preferencial para el 90% del universo arancelario del ámbito agrícola y porque, adicionalmente, una vez entre en vigencia, el 97% de nuestros bienes industriales ingresará, de forma inmediata, al mercado canadiense.

En la segunda, si bien los países de la AELC (Suiza, Noruega, Lichtenstein e Islandia) no son los más grandes socios comerciales, sí son importantísimos inversionistas. Y ahí radica la ganancia que obtiene Colombia con la suscripción de este acuerdo.

Las dos negociaciones se realizaron en tiempo récord: cinco rondas, para cada una de ellas, que apenas requirieron un año y los resultados pueden ser calificados como óptimos para los intereses de Colombia.

En el caso de Canadá, este TLC abre a los productos colombianos uno de los mercados con mejores perspectivas en el mundo. La suya es la octava economía del planeta; cuenta con un ingreso per cápita estimado, para 2008, en US$ 39.000, a precios corrientes de paridad (el de Colombia se estima en US$ 7.000); ocupa el segundo lugar en importaciones por habitante entre las ocho economías más grandes, con US$ 10.978 corrientes; y es una de las economías desarrolladas con más alto crecimiento poblacional, en gran parte explicado por la recepción de migrantes.

Un importante logro para Colombia en la negociación fue la preservación de los regímenes aduaneros especiales; de esta forma, toda la producción proveniente de zonas francas obtiene los beneficios arancelarios contemplados en el Tratado, siempre que cumpla con los requisitos de origen acordados. Para los productos sensibles de la agricultura, se mantiene el mecanismo de franjas de precios.

Adicionalmente, gracias a la negociación, los productores colombianos tendrán la posibilidad de ofrecer sus bienes y servicios a casi la totalidad de las entidades del gobierno canadiense, que representan un mercado anual cercano a los 20 mil millones de dólares.

Con este Tratado, Colombia pasa a ser parte de un muy reducido grupo de países entre los que se cuentan Chile, México y Perú, que pueden aprovechar las oportunidades de esta economía.

En materia de inversión se lograron los objetivos de transparencia, estabilidad en las reglas de juego y protección a las inversiones, fundamentales para los empresarios. Canadá es un proveedor importante de estos recursos en el plano mundial y las empresas canadienses han invertido en Colombia alrededor de US$1.000 millones. Ellas se han orientado fundamentalmente a los sectores de telecomunicaciones y energía, pero también hay inversiones en sectores relacionados con productos alimenticios, explotación de minas, fabricación de papel y calzado, educación, el transporte e industria.

A lo anterior se suman el Acuerdo de Cooperación Laboral y el Acuerdo Ambiental, negociados en el marco de este TLC; éstos sientan bases sólidas para trabajar conjuntamente en la protección de los trabajadores, así como en la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica.

Por su parte, los países AELC importan en su conjunto más de 263 mil millones de dólares anuales en bienes y cerca de 77 mil millones de dólares en servicios, lo que los hace atractivos para Colombia. Lo anterior, sumado a un ingreso per cápita superior a 46.000 dólares, representa una oportunidad para las exportaciones colombianas.

Colombia es el tercer país latinoamericano, y el cuarto en el hemisferio, junto con México, Chile y Canadá, en tener un acuerdo suscrito con los países de AELC.

Con este bloque de países europeos también se cerraron tres acuerdos complementarios sobre productos agrícolas básicos.

Además de las posibilidades que se abren en materia de inversión, uno de los principales logros fue el pactar el acceso libre de aranceles, a partir de la vigencia del acuerdo, para el banano colombiano en el mercado Suizo, a lo cual se suman la serie de concesiones en desgravación completa otorgada a frutas como la piña, naranja, limón y papaya.

En fin, se requeriría mucho más espacio para detallar cada uno de los logros en este par de importantes negociaciones; sólo quería compartir con todos ustedes, la gran satisfacción que representan estas buenas noticias para Colombia y agradecer a todos quienes participaron y apoyaron esta gestión.